El futuro es incierto, pero siempre se pueden leer ciertos patrones que nos indican el camino hacia donde nos dirigimos y el caso de la arquitectura no es ninguna excepción. Como es evidente, somos una sociedad y la arquitectura plantea retos importantes que tiene la responsabilidad de cumplir. Asimismo, también posee ciertas herramientas prestadas por la propia historia, a través de las cuales se van definiendo corrientes y tendencias cuya dirección es posible adivinar.

Entonces, ¿qué tendencias tomarán protagonismo durante los próximos años? A lo largo de este artículo intentaremos responder a esta pregunta desde un punto de vista personal, pero objetivo a partes iguales. Se desarrollarán cinco puntos sin orden de relevancia, muchos podréis pensar que estoy dejando en el tintero algunos aspectos más importantes y probablemente tendréis razón, pero seguro que coincidiréis en lo esencial.

  • La arquitectura inclusiva

  • Como punto de partida, además del componente artístico, la arquitectura ha de cumplir una función social. Ha de cubrir nuestras necesidades y se dice que entre los arquitectos más nuevos existe una mayor concienciación de los problemas más graves. Hoy en día la mayoría de instalaciones modernas tienen en cuenta a las personas mayores, gente con movilidad reducida o factores como pérdida de visión y aislamiento social.

    Algunos de estos puntos sonarán muy evidentes, pero lo cierto es que hasta hace poco no era tan común encontrar este tipo de construcciones adaptadas y siguen abriendo nuevos retos a los arquitectos. El principal objetivo de la arquitectura inclusiva trata de diseñar entornos que cubran las necesidades de todo el mundo sin excepción, para ello hace falta empatía, resolución e imaginación.

  • La arquitectura circular y la renovación en lugar de demolición

  • Como ya he dedicado posts enteros del blog a la primera parte de este punto, trataré de ser lo más breve posible en cuanto a la arquitectura circular. Es cierto que el planeta nos pide sostenibilidad, que la concienciación y las leyes cada vez son más conscientes de lo importante que es el entorno que nos rodea. Por eso, la arquitectura sostenible es hoy en día una de las mayores prioridades que se pretenden alcanzar a corto plazo.

    Por otro lado, otra forma de respetar el medioambiente guarda relación con una de las técnicas que más se ha puesto de moda en los últimos tiempos. Estamos hablando del hecho de renovar edificios antiguos o en desuso en lugar de derribarlos. Los bloques y estructuras antiguas, tras un lavado de cara pueden convertirse en vanguardistas. Algo que también impulsó estas políticas de rehabilitación fue la crisis económica, ya no simplemente de cara a proyectos arquitectónicos, sino por parte de los propietarios de inmuebles.

    Es parte del proceso de redención por parte de la sociedad. Hemos destruido durante siglos y siglos, ahora toca conservar, transformar y construir. Es un cambio de mentalidad necesario y además supone un reto adicional para los arquitectos a cargo de este tipo de proyectos.

  • La arquitectura de kilómetro 0

  • Las consecuencias de la globalización

    Es común que técnicas usadas en otro tipo de artes, como puede ser la cocina, también se vean reflejadas en otros sectores de forma simultánea. Lo cocineros hablan del kilómetro 0 cuando se refieren a conseguir sus ingredientes únicamente de productores locales, en un rango inferior a 100 km a la redonda. En el caso de la arquitectura el concepto es el mismo, la gran mayoría de proyectos de hoy en día tienen en cuenta en todo momento el origen de los materiales de construcción y su futuro ecológico, ya sea a medio o largo plazo.

    A decir verdad, esto supone un nostálgico vistazo a la tradición y ha supuesto un alivio para empresas y recursos locales. Este fenómeno también se considera impulsado por la crisis que acabamos de mencionar, aunque algunos expertos consideran que ha podido surgir como efecto reactivo de la globalización.

  • La arquitectura emocional: más vale calidad que cantidad

  • Sin lugar a dudas, la arquitectura pretende evolucionar generando espacios de mayor calidad en lugar de ocupar terrenos desmesuradamente extensos. El aumento del coste de los inmuebles y la constante tendencia del ser humano a dejar los pueblos por la gran ciudad, ha propiciado esta situación. Los bloques residenciales se están viendo obligados a ofrecer soluciones que traten problemas espaciales y de flexibilidad.

    Las generaciones venideras han abandonado el paradigma de vivir para trabajar y trabajar para comprar un hogar. Hoy en día se valora la movilidad, la versatilidad y las experiencias, por lo que la arquitectura también tiene que evolucionar en la misma dirección. Con esto en cuenta, no es de extrañar que se comiencen a crear espacios abiertos y adaptables a diferentes situaciones. También, los hogares de toda la vida tenderán a transformarse hacia pequeñas casas de mucha comodidad y funcionalidad.

  • Recuperación de espacios públicos

  • Por último, el aspecto público de la vida ha cobrado mucha importancia frente a lo privado durante lo que llevamos de siglo. Todos los planos y construcciones durante el siglo XX estaban enfocadas hacia los automóviles y hogares privados, sin embargo, ahora se han revalorizado los espacios públicos, así como los transportes.

    Los cambios sociales, tecnológicos e infraestructurales provocan una “reimaginación” de las ciudades por parte de los arquitectos, cada vez más pragmáticas. Lo más importante de los espacios urbanos hoy en día es la convivencia.